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El reto de la reconciliación: Semana #1

El reto de la reconciliación: Semana #1

El reto de la reconciliación, perdida de peso, bajar de peso, tratamiento obesidad, anna peñafort

DIETA. La palabra moderna que causa más temor que el coco. Algunos la usan obsesivamente para restringirse de las cosas más deliciosas y no perder el control. Otros, como la excusa del lunes para perdonarse a si mismos por los pecados cometidos el fin de semana. Unos distintos, la usan con dedicación y juicio, o como parte de su enfoque para mejorar su salud.

Yo, por el contrario, siempre la dije, pero nunca la use. O al menos nunca la usé en serio.

Y les digo que la use porque probé todas las dietas. La atkins, la de cero carbohidratos, la de contar calorías, la que me recomendó mi amiga, la de los jugos, la de las pastillas que quitan el hambre, las que me daban en la estética si me hacían un tratamiento, la que le funcionó a fulana, las de las revistas, las que me inventé. Todas.

El resultado claramente no fue el mejor.

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Era flaca, muy flaca cuando era pequeña. Siempre fui medio generosa de derrier (sutileza para decir nalgona) pero delgada. Nunca me preocupó la comida, no era de tener tanto apetito, y en mi casa la dieta era sin fritos y con muchas frutas y verduras. Mas o menos a los 21, después de sentirme muy débil y estar cansada todo el tiempo, me diagnosticaron Hipotiroidismo. Desde ahí, poco a poco fui ganando peso y con el discurso de aceptarme a mí misma (que no me terminaba de creer), nunca tomé una decisión definitiva.

Siempre me fui por el camino más fácil y relámpago para bajar de peso. A veces lo lograba, pero en un tiempo volvía y subía lo que había bajado y unos kilos más. Así fue como me fui “aceptando” con 2 kilos extra, 4 kilos, 6 kilos. Para el momento en el que me casé a los 24, pesaba unos 7 kilos más que a los 21. Con el matrimonio, y la idea que había comprado de los medios, pensé que parte del matrimonio era cocinar mucho. Hacia cosas con salsas, arroz, y lo que me fuera inventando. El problema es que trabajaba hasta las 10 p.m y la comida era después de esas horas. Desde octubre (mi matri) hasta enero, subí 7 kilos más. C A S I  M E   M U E R O. En los siguientes 6 meses, contando calorías y yendo al gimnasio, logré bajar 4 de esos 7.

Y así la historia continuaba. Subía de peso, hacia cualquier dieta o tratamiento. Bajaba y volvía a subir. En un fin de semana podía subir hasta 2 kilos. Y empecé a faltar a mi palabra y a hacer DE TODO para bajar. Realmente no fui anoréxica porque me daba demasiada hambre. Y no fui bulímica porque me enfermaba si vomitaba. Pero, hasta eso lo intenté.

La gota que derramó la copa fueron los 6 kilos que subí en noviembre del 2017. 6 KILOS. Entiendo las miles de excusas que me puse: un desorden hormonal, el problema de la tiroides, el estrés y la ansiedad. Todas excusas ciertas y validas, pero excusas, al fin y al cabo.

Mientras tanto, dos lados de la moneda: el comunicativo que me decía que estaba cachetona o que había subido de peso 3 segundos después de verme (CREANME QUE UNO SABE) o los que me decían que no podía ser tan insegura, y que me debía empoderar de mi peso.

Pues no mis amores. Yo no quiero ser plus size ni talla 0. No me voy a empoderar de un peso QUE NO ME GUSTA, no me hace sentir cómoda y que me niego a aceptar. Todos opinan, todos te recomiendan y muchos te critican.

Pero esta vez el tema es diferente. Tomé unas decisiones antes de empezar este camino que considero han marcado el cambio de esta etapa:

  1. AMOR:

Una de mis principales metas es volver a sentir amor profundo por mi cuerpo, a sentirme segura frente a un espejo, a lograr ver las cosas lindas que Dios me dio y de las que debería sentirme agradecida. Este tratamiento lo haré con AMOR por mí, y con respeto por mi cuerpo.

  1. RECONCILIACIÓN:

Necesito reconciliarme conmigo misma y reconciliarme con la comida. No quiero decirme mentiras ni odiarme si en algún momento del proceso falló. Me reconoceré en cada etapa de esto, y aprenderé a escuchar mi cuerpo. Por otro lado, la comida no es mi enemiga, es alimento, que me llena de energía, de salud, ¡de vida!

  1. TIEMPO:

Esto no va a ser ni relámpago, ni lo voy a acelerar con pastillas ni bobadas químicas. Esto no es algo de un mes, ni de corto plazo. Por mi tendría los resultados YA, pero parte de la reconciliación con mi cuerpo, es hacer las cosas con constancia, pero con un ritmo saludable.

  1. APOYO:

Si quería hacer algo que me ayudara a lograr mi meta sin afectar mi salud, necesitaba apoyo médico. Conocí a la Dra. Beatriz Potes (Fundadora de Bioregularte), quien es médica cirujana (Universidad Libre), especializada en medicina estética y terapias alternativas (Universidad del Rosario), Master en nutrición clínica (FUNIBER) con énfasis en trastornos de alimentación y Bio descodificación (Escuela de Bio descodificación de Christian Fleché). Así, empecé un camino con ella y su grupo de especialistas, para ver de manera integral el tratamiento de perdida de peso.

  1. FAMILIA:

Mi esposo ha sido parte fundamental de esto. Después de lograr expresarle lo importante que era esto para mí, mis miedos, frustraciones, sentimientos, etc., siento que el empezó este tratamiento conmigo. El se ha encargado de escucharme y entenderme en cada etapa. Además, empezó a cocinarme las cosas del plan nutricional, se inventa recetas nuevas, intenta que no vea cosas que de pronto me antojen, y hace malabares si de pronto no me siento bien. El ha sido mi apoyo incondicional.

 

Y lo más importante:

  1. COMPROMISO:

El reto de la reconciliación, perdida de peso, bajar de peso, tratamiento obesidad, anna peñafortHe decidido hacer este proceso público porque sé que hay muchas personas en el camino que, como yo, tendrán sus días buenos y malos o aun no se animan a dar el primer paso. Veo muchas personas fit y ADORO sus cuentas de Instagram, pero, no solo estoy lejos de ser fit, si no que necesito comunicarme con gente que hable en mi lenguaje (que les den ganas de mentar la madre un día difícil de dieta, y que no tengan ni idea que hacer para que el pollo a la plancha les sepa diferente).

Así que, aquí estoy, dispuesta a compartir mi historia con ustedes, a conocerlos, a escucharlos, a que aprendamos juntos. A que estemos en el camino de la reconciliación con nosotros mismos y no del odio por nuestros cuerpos. Al cambio, a la disciplina y al poder lograrlo.

 

Y les escribiré CADA SEMANA, contándoles lo lindo, lo bueno, lo raro y lo diferente. Tanto por mi blog  e Instagram como en youtube.

Y me comprometo a decir la verdad.

Mi meta son 15 kgs. En el tiempo que se demore mi cuerpo.

¿A que te comprometes tu?

Escríbeme un mensaje con tu compromiso en cualquiera de mis redes. Comprométete contigo misma y empieza el camino de la reconciliación. Te acompañaré en el proceso y espero que tu también puedas acompañarme.

Gracias por leerme y espero puedan acompañarme en este camino.

Un abrazo,

Anna Rizo Peñafort


Estratega de mercadeo y negocios con 8 años de experiencia apoyando empresas pequeñas y medianas para alcanzar sus objetivos de crecimiento. Soy profesional en Mercadeo y Negocios Internacionales y tengo un MBA con enfoque en Gerencia Estratégica. He estudiado Styling y Diseño de Accesorios de Lujo en Italia, Liderazgo en Estados Unidos y Servicio al Cliente en Chile. Autora en la actualidad del blog Anna Peñafort en donde abordo temas de moda y estilo de vida, con un enfoque para lectores que quieran un punto de vista de alguien que investiga, prueba, explora y con quien se puedan relacionar.

  1. Gloria

    27 febrero

    wow Anna! me identifique un monton con tu articulo , estoy pasando por lo mismo , siempre fui deportista en mi adolescencia y como muchas cosas cambian en tu etapa adulta entre esas fue mi cuerpo . Es algo que aun no logro mantener ya que he subido muchisimo de peso y aunque me sienta en parte bien conmigo misma , es un problema en cuanto a la ropa que tengo en mi closet (que ya tienen varias tallas de menos o de más) todas muy variadas jajaj , en todo caso , gracias por compartir esto . Me da mucha buena vibra. saludos

    • Gloria! Gracias por escribirme. Entiendo que nos pasa a muchas y por eso quise compartir mi experiencia y lo que viene. El cuerpo tiene memoria, así que puedes buscar algo que te apasione y empezar a hacer deporte nuevamente. Todo lo que no sea de tu talla, y que no te haga sentir bien, regalalo . Hay gente que lo necesita y no necesitamos una tortura que nos recuerde donde no estamos. Busca otras cosas que te motiven! Positivas! Un viaje, un deporte que adores. Y desde ahí, con amor, seguro tu cuerpo responde mejor

    • Gloria! Gracias por escribirme. Entiendo que nos pasa a muchas y por eso quise compartir mi experiencia y lo que viene. El cuerpo tiene memoria, así que puedes buscar algo que te apasione y empezar a hacer deporte nuevamente. Todo lo que no sea de tu talla, y que no te haga sentir bien, regalalo . Hay gente que lo necesita y no necesitamos una tortura que nos recuerde donde no estamos. Busca otras cosas que te motiven! Positivas! Un viaje, un deporte que adores. Y desde ahí, con amor, seguro tu cuerpo responde mejor.

  2. Diana Calambás

    27 febrero

    Hola Anna
    Me siento identificada contigo, el 1 de marzo cumplo un mes de comenzar Mi proceso para bajar de peso. me identifico contigo porque también tenía 1000 excusas por mi sobrepeso hasta que fui a cita con mi nutricionista y me dijeron que estaba en sobrepeso tipo 3 y decidí no seguir así. Por muchas razones la principal es por amor propio, quiero estar feliz cuando me vea al espejo, Quiero amar mi cuerpo porque me gusta no por resignación y aceptación. Además porque tengo 2 hermosos hijos que me necesitan muy activa.
    Tampoco soy amiga de las dietas, entonces cambié mi alimentación y me estoy ejercitando más. voy en un proceso muy lento diría yo, pero también estoy contenta porque yo sé que va a ser seguro.
    No tengo afán de perder peso, porque quiero que mi proceso sea de reconciliación con mi cuerpo, con mi mente, con mi amor propio y quiero ser ejemplo de mis hijos.
    ” nadie lo hará por mi, fin a las excusas”
    Mi meta es bajar 30 kilos, ya di el primer paso.

    Diana Calambás
    Pereira, Risaralda

    • Hola Diana! Muchísimas gracias por leerme y compartir tu experiencia conmigo. Creo que estás en un nuevo camino esta vez. Viste un problema, sentiste que no podías más y buscaste cambiarlo. Ahora la cuestión es mantenerse en el camino y escuchar a tu cuerpo. Esto es lo que hará que puedas entender tu proceso que será distinto al. De los demás. Ya estás mucho más adelante! 1 mes más adelante. No te rindas!

  3. Anasrules

    27 febrero

    Hay que estar feliz con lo que tenemos y ahí estaré en lo feliz siempre

    • Así es. Ese es el tema de la reconciliación. Eso no quiere decir que no trabajemos por lo que queremos, pero con amor.

  4. Pinklia

    27 febrero

    Hola Ana, me gusto mucho tu post y cómo nos cuentas algo de tu historia. No soy médica ni nada por el estilo, pero hace unos años decidí vivir una vida más tranquila y practicar nuevas técnicas que me ayudaran a manejar el estrés y la ansiedad que somatizamos de diferentes maneras; mi caso fue contrario al tuyo perdía mucho peso y no tenía apetito. Descubre Reiki y yoga que ahora son fundamentales en mi estilo de vida y la sana alimentación vino por añadidura, porque ya te vuelves más consciente del cuerpo y lo que necesita para estar mejor. Muchas gracias por tu post, me encanto! Un abrazo!!

  5. Sandra Yaneth Pabón

    28 febrero

    Hola Anna, como no identificarse con tu historia, es lo que vivimos día a día… más que por sentirlo es por las miradas, las expresiones, los sobrenombres (gordis) por ejemplo, que hacen que te sintas diferente o más tallada aún de lo que realmente estás y busque un prototipo de delgadez o de perfección que esté a la vista de los demás, Pero él Yo interior ? Dónde queda?, por ellos debemos poner un caparazón anti expresiones, miradas, bullying, anti cirugías, anti todo lo que busque perfección visual y buscar más ser auténticos, felices,amarnos tal cuál somos, ser agradecidos por la perfección de Dios para crear nuestro maravillos cuerpo lleno de vida.

    • Hola Sandra! Muchas gracias por escribirme y leerme. Te entiendo total! La gente a veces es super hiriente resaltando que subiste de peso! Como si realmente uno no lo supiera. Hay otras formas de ayudar, si esa es la idea. Pero desde el amor es que viene la respuesta. Para ellos y para nosotros. Un abrazo para ti! Y ánimo!

  6. Maria isabel Morante

    28 febrero

    Hola Anita Seria muy interesante saber paso a paso como va a ser tu alimentacion asi podemos intentar bajar de peso tambien.
    MIM

  7. Jhoana Rosero

    28 febrero

    Preciosa! Súper lo q escribes, me identifiqué contigo!!! Abrazo para ti

  8. Maria Camila López

    28 febrero

    Yo te adoroooo!!! Sos la mejor y tus palabras me inspiran♥️♥️♥️
    Somos 2 en ese “plan” y te mando la mejor energía siempre siempre!

  9. Carmenza

    28 febrero

    Gracias por compartir tu experiencia, es de gran consuelo saber que no solo a uno le pasan estas cosas, mi caso es de desorden hormonal y también he probado e intentado de todo, no se en que etapa estoy pero no tengo ánimos, que lucha, que desgaste este tema con el peso, respiro aire y ya engordo.
    Seguiré leyendote, y esperemos que pasa conmigo, por ahora estoy en la etapa de la lucha, espero encontrar ese apoyo idóneo en el tema de salud.
    Ánimo, te leemos.

  10. Realmente los que comentas son pilares fundamentales para reconciliarse con una misma y amarse por encima de todo. Gracias por compartir tu experiencia, preciosa.

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